Hobbies PARTE I

Hace un par de años hice un curso corto de verano sobre Bordado Mexicano. En él, una profesora de unos treinta y pocos, nos enseñaba a un grupo de seis o siete chicas cómo llevar adelante esta actividad, característica de la cultura mexicana. Como muchas de las tareas manuales de decoración, los pasos a ejecutar no revestían -al menos para mí- mayor dificultad, aunque sí requerían concentración y prolijidad. Después de cuatro encuentros, mediados por mate y cosas ricas, aprendimos varios tipos de puntos, conocimos bien las herramientas de trabajo y nos llevamos con nosotras una pieza terminada.

Primer bordado hecho en el curso

Con los elementos obtenidos por el pago del curso y algún otro que compré por mi cuenta, comencé a practicar esta actividad en mi casa en mis momentos libres. No necesitaba más que un bastidor, un trozo de tela de tejido plano, lana y aguja para poner manos a la obra. Se me dio bien, no solo en cuestiones técnicas, sino también como herramienta de distensión y relajación, y sin un criterio fijo, empecé a bordar. Bordé nombres, flores, tapas de discos. Animales y arcoíris. Bordé también iniciales, frases e hice algunas pruebas sin sentido.


Desde hace ya algunos meses y por insistencia de mis amigas, vuelco (sin mucha publicidad al respecto) lo que voy haciendo en una cuenta de Instagram especial para ello. Lleva el mismo nombre que este blog, aunque ahí Nela en vez de escribir, decora. Los posteos están agrupados por tonos y me he tomado cierta molestia en tener un hilo temático conductor algo naif y romántico.

Los invito a visitar @neladeco y a que me cuenten si lo que ven parece el resultado, efectivamente, de la práctica de un par de años o les mentí al empezar este posteo y algunos me creyeron.

https://www.instagram.com/neladeco/

Comentarios